Es mi barquito de vela
entre las olas del mar azul
como gaviota que vuela,
graciosa, ligera,
con rumbo al sur.
Dame el timón, marinero,
quiero hartarme de sol,
y en la cubierta del barco
cantar canciones del corazón.
Tras el perfil del océano,
a muchos días de navegar,
un paraíso lejano
me llama, me invita
a recalar.
Pon cargamento de perlas,
pon reluciente cordel,
para ensartar ilusiones
en mi existencia de timonel.
Soy marinero de altura
y por ventura soy lo que soy,
como pirata bronceado,
fornido, tatuado
y cantador.
Amo las playas de arena,
amo el color del coral
¡y amo las noches serenas
cuando la luna sale del mar!